Crítica de Cine: Frida. Viva la Vida

Que la imagen de la cejijunta Frida Kahlo nunca me atrajera ni me interesara, no fue óbice para que asistiera a la previa de la película Frida. Viva la Vida.

Dicho esto, y una vez la sala de proyección a oscuras, el filme discurre de la mano de su presentadora, Asia Argento, para mostrarnos la dolorosa y excepcional vida de Frida.

El filme de Giovanni Troilo es un viaje a través de las pinturas, los lugares y los azares que rodearon la vida de Frida. Una vida marcada por el dolor y el sentido de la muerte propio de la cultura mexicana.

La película quiere ser un tributo a Frida y a México; a través de escenas de la vida cotidiana nos muestra las diferentes etapas de su vida. Su accidente, su encuentro con Diego Rivera, el gran pintor de México, su boda con él, su residencia en EE. UU., su divorcio y reencuentro. Sobre todo, los cuadros trágicos, muchos de ellos reflejando sus sufrimientos.

El personaje mítico de Frida Kahlo ya fue divulgado por el mundo entero por la directora Julie Taymor, con una gran interpretación de Salma Hayek, que lo hizo aún más popular.

En el documental se pasa revista a sus principales cuadros y los museos donde se hallan expuestos.

«Siempre que te pregunto, Qué, cuándo, cómo y dónde, Tú siempre me respondes, Quizás, quizás, quizás».

En fin, ir al cine para visionar este documental, puede estar motivado por un interés de conocer una vida diferente, trágica, dolorosa. La vida que le tocó vivir.

Es mi opinión.

 

@JoseLAnduix

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